Porción semanal de la Torah: Koraj


Esta semana conocemos a Koraj, que ha comenzado una rebelión contra Moisés. Koraj y su grupo no eran gente común, como explica la Torah:

“Ellos eran príncipes de la congregación, gente selecta de la asamblea, gente de renombre” (Números 16:2)

Nuestros rabinos describen que Koraj tenía una riqueza impresionante. Hasta hoy en día tenemos en Israel una expresión “tan rico como Koraj” para describir a alguien con gran riqueza. ¿Pero qué le faltaba? Tenía todo, prestigio, poder, riqueza, buen linaje y aparentemente una familia que lo apoyaba ya que sus hijos se unieron a el y según el Talmud también su esposa. Al parecer quería lo que no podía tener – reemplazar a Moisés y Aharon. Mientras haya algo que no tenga, su alma no va a estar calmada. Esto mismo vemos también respecto a Haman en el libro de Esther. Es el segundo en cargo de uno de los reyes más poderosos de la historia, que reinaba sobre 127 países. Tiene inmenso poder, riqueza y respeto. Millones se arrodillan a el como si fuera un Di-s pero sólo una persona, Mordejai, se rehúsa a hacerlo y esto sacude su mundo y por eso trata de matar a todos los judíos de la tierra, llevando a su inminente caída.

El Talmud ve esta actitud y se pregunta dónde habían visto a Haman anteriormente – Dónde se hace referencia a el en la Biblia? Las letras raíz de Haman – H, M, N – son utilizadas en una historia en el Genésis. Di-s le dice a Adam y Eva que pueden comer de todos los árboles del jardín del Eden menos uno. Sabemos cuál es la continuación de la historia e incluso si no lo supiéramos pudiéramos adivinarlo. Después de que Adam come específicamente de este árbol Di-s le pregunta: “Acaso comiste del árbol del que yo te ordené no comer?”. La palabra en hebreo para “acaso” es HMN. No es casual que las mismas letras aparecen en Haman y en “acaso”. Adam tiene el mundo frente a él y elige la única cosa que no podía tener, igual que años más adelante Haman va a odiar a la única persona que no se arrodilla ante el entre millones. Nosotros siempre queremos lo que no podemos tener, como dicen nuestros rabinos “el agua robada es más dulce”.

La naturaleza humana parece nunca estar satisfecha. Esto tiene atributos positivos ya que también nos ayuda a avanzar en ciencia, conocimiento y otras cosas. En el Talmud los rabinos quitaron la mala inclinación y el mundo casi deja de existir. Siempre le digo a mis hijos que un hombre que durante años desea un carro deportivo, al tenerlo lo disfruta por unas semanas hasta que sale un nuevo modelo. El hecho de desear más es algo positivo, siempre y cuando no sea utilizado para algo prohibido y mientras esté acompañado de gratitud por lo que tenemos. Como mi rabino me dice: “Soy más rico que Koraj, porque estoy contento con lo que tengo”.

Como enseña el Talmud – Quién es rico? Aquel que está satisfecho con lo que tiene, como está dicho: “Cuando comes del trabajo de tus manos eres afortunado y esto es bueno para ti” (Salmos 128:2). Eres afortunado – en este mundo y es bueno para ti – en el mundo venidero.


Featured Posts
Posts Are Coming Soon
Stay tuned...
Recent Posts
Archive
Search By Tags
No tags yet.
Follow Us
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square

© 2016 Página creada por Las Huellas del Cielo